El calor, los días de playa y las tardes de "terraceo", hacen del verano una época un tanto complicada para estudiar. Sin embargo, si lo vemos desde otro punto de vista y aprovechamos el tiempo libre que nos brinda, puede convertirse en el momento perfecto para sacar partido a todas las capacidades, prepararse para el nuevo curso y potenciar el perfil profesional.

5 CONSEJOS PARA QUE, DURANTE EL VERANO, NO SE TE OLVIDEN LOS CONOCIMIENTOS ADQUIRIDOS EL RESTO DEL AÑO

1. MARCAR UNA ESTRATEGIA

La organización y la gestión del tiempo son la clave del éxito en la formación; y más durante el verano. Empezar a estudiar sin un orden claro puede ocasionar una frustración añadida. Estos son algunos de los tips más importantes para marcar una estrategia que refuerce los conocimientos adquiridos:

  • Anotar en una agenda o calendario las fechas clave. Apuntar los exámenes, evaluaciones, vacaciones, días libres u horarios de estudio en un calendario de manera visible, te ayudará a tener presente en todo momento tus tareas.
  • Fijar objetivos diarios durante las jornadas de estudio. Establecer tareas o acciones que ayuden a alcanzar tus metas evita la procrastinación.
  • Establecer un horario realista y constante. Esta planificación debe incluir descansos, tiempos de estudio y momentos para la realización de trabajos.
  • Repartir el tiempo de estudio. Si hay diferentes asignaturas, deberás identificar cuáles te resultan más difíciles y cuáles más sencillas. De esta manera podrás hacer un reparto equitativo del tiempo y del esfuerzo.
  • Ser constante durante todo el periodo de estudio. Perseverar ayudará a afianzar con éxito los conocimientos adquiridos. Aun así, hay que tener presente que si un día no se alcanzan los objetivos marcados no hay que desanimarse.

2. REALIZAR REPASOS ESPACIADOS

El olvido forma parte del proceso. Para poder memorizar es necesario realizar pequeños repasos espaciados a lo largo del tiempo; solo de esta manera será posible retener toda la información. Estas son algunas de las conclusiones que, a finales del siglo XIX, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus sacó tras investigar el tiempo que tardamos en olvidar lo que hemos estudiado o leído:

  • Tras 1 día, olvidamos el 50%.
  • Tras 2 días, olvidamos el 70%.
  • Tras 7 días, olvidamos el 90%.

Repasar la información hace que estos porcentajes de olvido disminuyan considerablemente. El repaso fortalece las huellas de memorizado, es decir, refuerza las conexiones neuronales que se forman al aprender información nueva. Si estas conexiones no son reforzadas, terminan desapareciendo.

3. APRENDER A CONCENTRARTE

La concentración es una parte fundamental del estudio y del refuerzo de los conocimientos adquiridos. De esta manera se podrá sacar el máximo partido a las horas de estudio dejando a un lado las distracciones. Estos son algunos consejos que fortalecerán la concentración durante el periodo de estudio:

  • Dormir bien para tener un sueño reparador y descansar el tiempo suficiente.
  • Eliminar los elementos de distracción como el móvil o la televisión.
  • Evitar mezclar asignaturas y tareas.
  • Entrenar tu mente y despertar todas tus capacidades cognitivas haciendo uso de apps o juegos que ayuden a ello.
  • No dejar todo para el final, dividir el estudio y las materias a lo largo del tiempo.
  • Hacer ejercicio para ayudar a liberar el estrés y la ansiedad que puede ocasionar estudiar.

4. APOYARSE EN LA VISUALIZACIÓN

La asociación de imágenes a conceptos ayuda a retenerlos de forma más rápida, eficaz y durante más tiempo. Limitarse a leer y memorizar sin parar no es buena idea. Crear esquemas, síntesis, reglas mnemotécnicas o imágenes y mapas mentales ocasionará una retención mayor de la información. Para ello, se debe realizar una asociación correcta centrada en los siguientes puntos:

  • Definir bien las imágenes. Si este primer punto no se realiza de manera correcta, la asociación perderá fuerza y los conocimientos adquiridos no serán efectivos a lo largo del tiempo.
  • Crear una historia verosímil y fácil de comprender. Cuando el planteamiento de una historia es exagerado o contiene demasiados conceptos de ciencia ficción es mucho más difícil de recordar que cuando la asociación se hace con elementos comunes.
  • Visualizar de manera completa la historia o las imágenes. La historia no debe ser ni demasiado sencilla ni demasiado compleja, esto dificultaría la visión de conjunto.

5. DESCANSAR ADECUADAMENTE

Entender el descanso como parte del proceso es fundamental. De hecho, hay teorías que afirman que dormir después de haber estudiado ayuda a retener los conocimientos adquiridos. Esto se debe a que al descansar el cerebro elimina toda aquella información que retiene la memoria a corto plazo, con el objetivo de seguir almacenando información el día siguiente. De esta forma, pasar una noche sin dormir hará que la retención de nuevos conocimientos se vea dificultada.

Durante el sueño se realizan procesos mentales complejos que ayudan a la cognición, activando las áreas del aprendizaje y memoria. Tener periodos equilibrados de estudio y descanso hace que el cerebro retenga y asimile los conocimientos adquiridos durante el periodo de estudio, manteniéndolos en la memoria a largo plazo.