¡DEJA DE PROCRASTINAR EL TRABAJO! CLAVES PARA EVITARLO

Procrastinar el trabajo significa posponer algunas tareas importantes, centrarse en otras menos urgentes o distraerse con actividades no laborales. La procrastinación es uno de los problemas más extendidos en las empresas actualmente y es que, se posiciona como uno de los ‘ladrones de tiempo’ internos más comunes.

Pereza, falta de autocontrol, malos hábitos, confusión, miedo a proyectos de responsabilidad y al fracaso, perfeccionismo, desmotivación o sobrecarga de trabajo, son algunas de las razones por las que las y los profesionales suelen procrastinar el trabajo. De esta forma, la persona que procrastina puede estar en dos extremos totalmente distintos: ser una persona altamente productiva y motivada o, por el contrario, una persona desmotivada y desganada.

De esta manera, encontramos tres tipos de procrastinación:

  • Por evasión: se evita empezar una tarea por miedo al fracaso y se da por un problema de autoestima.
  • Por activación: se posterga el trabajo hasta que no hay más remedio que hacerlo, es un problema de sobrecarga.
  • Por indecisión: se da cuando al intentar realizar una tarea, se entretienen en pensar la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar una decisión.


CONSEJOS PARA EVITAR PROCRASTINAR EL TRABAJO

No ser capaz de identificar y poner remedio a la procrastinación puede conllevar una serie de consecuencias que, a pesar de que en el momento creamos que puede ser la mejor opción y traer efectos positivos, son negativas para nuestra salud física y emocional como:

  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Incapacidad para solucionar problemas.
  • Dificultad para gestionar el estrés.
  • Desorganización en las tareas diarias.
  • Mala comunicación con el equipo y superiores.

Tanto si la procrastinación se realiza de manera puntual como si se ha convertido en algo crónico, se puede trabajar en su eliminación o prevención a través de una serie de pautas.

1. ESTABLECE OBJETIVOS Y CONÉCTALOS CON EL TRABAJO

La mejor manera de dejar de procrastinar el trabajo es aportando claridad al mismo. Para ello es esencial visualizar y tener presente cómo se contribuye con el trabajo a la consecución de los objetivos del equipo o de la empresa. De esta manera, se evitarán posponer ciertas tareas al comprender que estas influyen a un objetivo más amplio.

2. TEN CLARA LA PRIORIDAD DE CADA PROYECTO O TAREA

Si no se definen de forma correcta las prioridades en el día a día, se puede llegar a procrastinar el trabajo con rapidez. La comunicación en este sentido es esencial para conocer plazos de entrega o importancia de las tareas. Para ello, se puede optar por la realización de un listado de las mismas a través de, por ejemplo, el método Getting Things Done (GTD). El objetivo de este es facilitar el almacenamiento, seguimiento y revisión del trabajo y liberar la mente de tareas pendientes, centrándose en su realización.

3. MARCA PLAZOS DE REALIZACIÓN Y ASEGÚRATE DE CUMPLIRLOS

De no tener un plazo de realización estipulado, difícilmente se podrá resistir a la tentación de procrastinar el trabajo. Para cumplir con los plazos de realización de las tareas se puede optar por:

  • Dividir el tiempo en bloques y asignar a cada uno de ellos una tarea en concreto como, por ejemplo, revisar el correo, hacer un descanso, organizar la agenda o trabajar en proyectos concretos, evitando la realización de varias cosas a la vez.
  • Establecer periodos de tiempo concretos a partir de la definición de un marco temporal, con el objetivo de concretar una fecha de fin para su realización desde el momento en el que surge y empezar a trabajar para conseguirlo.

4. ELIMINA LAS DISTRACCIONES EN LA REALIZACIÓN DEL TRABAJO

Las redes sociales son las principales responsables de la procrastinación, no solo en el ámbito laboral, sino también en el personal. Establecer periodos de descanso y trabajo a través de, por ejemplo, la técnica pomodoro, hará que no se acuda con frecuencia a ellas y aprovechamos los descansos para ello. Esta técnica propone alternar sesiones de trabajo o pomodoro y de descanso: un pomodoro dura 25 minutos, tras este se tomará un descanso de 5 minutos y después de cuatro repeticiones este descanso se prolongará durante 20 o 30 minutos. Su objetivo es aumentar la concentración en una tarea durante el tiempo que dure el pomodoro.

5. NO DEJES PARA LUEGO LO QUE PUEDAS HACER AHORA

Aunque podamos pensar que son las tareas más pesadas y largas las que se suelen procrastinar, la realidad es que, la mayoría de las veces, las más pequeñas suelen dejarse para más tarde. Para evitarlo se puede utilizar la regla de los dos minutos, que consiste en que, si para la realización de una tarea se necesitan menos de 2 minutos, lo ideal es hacerla en ese mismo momento. El objetivo es centrarse en tareas pequeñas para que, tras su rápida realización, se tenga más tiempo y claridad mental para el resto.