En la actualidad, hablar de gamificación o de aprendizaje basado en juegos (ABJ) ha dejado de ser una novedad y se ha convertido en una realidad por la que apuestan empresas de formación y docentes. Sin embargo, estas metodologías de trabajo no son exactamente lo mismo, aunque ambas están enfocadas en promover el aprendizaje del estudiante, sea de la edad que sea.


QUÉ ES LA GAMIFICACIÓN 

Esta metodología utiliza elementos de los juegos en ámbitos no lúdicos con el objetivo de motivar a los participantes. Existen numerosas dinámicas diferentes para poner en práctica la gamificación como sistemas de recompensa, barras de progreso, logros o juegos de influencia. Además, con el desarrollo e implementación de la gamificación en el entorno educativo, también ha aumentado el número de aplicaciones y plataformas para abordarla.


QUÉ ES EL APRENDIZAJE BASADO EN JUEGOS (ABJ)

El aprendizaje basado en juegos o ‘Game Based Learning’ utiliza juegos creados o inventados para cada caso concreto, con la finalidad de aprender a través de ellos. Es decir, el juego es el vehículo que trata de afianzar los conocimientos en los participantes.

Como ocurre con la gamificación, en el ABJ existen varias dinámicas para objetivos diferentes según el contenido académico que posean. Por ejemplo, los juegos creados con el fin de divertir tienen un nivel más bajo que los que están pensados para enseñar algo concreto.

No obstante, el ABJ ofrece la ventaja de poder diseñar juegos a medida para enseñar contenido adaptado a necesidades específicas, como Unity, o de manera más general, como el famoso juego de preguntas Kahoot.


ÁMBITOS DE APLICACIÓN DE LA GAMIFICACIÓN

El sector de la Educación no es el único ámbito donde la gamificación ha encontrado su nicho perfecto, ya que en el mundo empresarial se utiliza de manera recurrente para mejorar la productividad interna o formar a la plantilla de manera lúdica y amena. A nivel externo, la gamificación sirve para establecer un canal de comunicación con los clientes.

Fuera de estos dos ámbitos, encontramos aplicaciones de la gamificación con fines sociales para concienciar sobre la importancia del medio ambiente, la diversidad cultural o la igualdad de género.

Con el auge de las nuevas tecnologías, el aprendizaje se ha visto en la obligación de reinventarse incorporando la gamificación en las aulas desde edades tempranas hasta segmentos poblacionales más mayores en empresas, formación profesional o formación para el empleo.

La gamificación se utiliza tanto en el ámbito profesional como en el escolar.

¿GAMIFICACIÓN O ABJ?

Si estás buscando nuevos métodos de aprendizaje y no sabes por cuál decantarte, la solución es muy sencilla. Lo primero que debes hacer es observar las necesidades y, a partir de allí, buscar un enfoque u otro que determinará si debes apostar por la gamificación o por el ABJ.

 

Enfoque de la gamificación

  • Utilizar juegos en entornos no lúdicos.
  • Los participantes deben cumplir con ciertas tareas para obtener una recompensa.
  • La motivación depende del sistema de recompensas estructurado.
  • Por lo general, es fácil de diseñar y no supone una gran inversión.
  • No existe la puntuación como tal, queda sustituida por diferentes niveles.
  • Se busca propiciar o modificar comportamientos donde “perder” no es una opción.

Enfoque del aprendizaje basado en juegos:

  • Utilizar juegos con fines didácticos de mayor o menor contenido académico.
  • Los juegos pueden tener un objetivo específico o más genérico.
  • El mero uso del juego resulta gratificante.
  • Es más costoso y difícil de desarrollar.
  • El contenido se adapta a cada caso.
  • Promueve el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
  • Hay reglas establecidas, por lo que es posible “perder”.
  • Puede utilizar simulaciones para que el participante aprenda de sus experiencias.