En España, la formación profesional se divide en dos: formación profesional reglada y formación profesional para el empleo. Aunque puedan parecer iguales, no lo son. Mientras la primera depende directamente del Ministerio de Trabajo y Economía Social, la segunda recae en manos del Ministerio de Educación y Formación Profesional. Pero no solo el organismo al que pertenecen les diferencia. Sus características particulares hacen de ellas dos alternativas distintas para el usuario que quiere mejorar sus aptitudes laborales.

FORMACIÓN PROFESIONAL REGLADA

La formación profesional reglada, comúnmente conocida como FP, tiene como objetivo principal impartir enseñanzas incluidas en el Sistema Educativo Español en centros públicos o privados como colegios, institutos, universidades y demás centros adaptados para ello.

Como mencionábamos anteriormente, este tipo de formación depende y es regulada por el Ministerio de Educación y Formación Profesional y las Comunidades Autónomas, pudiendo acceder a ella desde los 15 años y existiendo 3 niveles diferentes:

FP BÁSICA

Son Ciclos Formativos con una duración aproximada de 2 años. Se puede optar a este tipo de formación una vez se haya superado el segundo curso de la ESO y se tengan entre 15 y 17 años.

FP GRADO MEDIO

Son Ciclos Formativos con una duración aproximada de 1.200 o 2.000 horas divididas en 2 años, con un periodo de prácticas obligatorias donde el alumno conoce de primera mano el mundo laboral del sector en el que se está formando. Como resultado, el alumno recibe el título de Técnico/a de la titulación que se curse. Se puede optar a este tipo de formación una vez se haya superado la ESO, niveles académicos superiores o similar.

FP GRADO SUPERIOR

Son Ciclos Formativos con una duración aproximada de 1.200 o 2.000 horas dividas en 2 años, con el periodo de prácticas obligatorias correspondiente. En este caso, al finalizar la formación, el alumno recibe el título de Técnico/a Superior de la titulación que se curse, una cualificación mayor a la obtenida con el Grado Medio. Se puede optar a este tipo de formación una vez se haya superado el Bachillerato, niveles académicos superiores o similar.


FORMACIÓN PROFESIONAL PARA EL EMPLEO

CARACTERÍSTICAS DE LA FORMACIÓN PROFESIONAL PARA EL EMPLEO

La formación profesional para el empleo incluye enseñanzas no incluidas en el Sistema Educativo Español reglado y responde de manera directa a las necesidades del mercado, es decir, está orientada al aumento de la mejora de la competitividad empresarial. La formación profesional para el empleo se imparte en escuelas privadas como Nascor Formación.

Este tipo de enseñanza incluye diferentes iniciativas y programas formativos incluidos en el marco del Sistema Nacional de Empleo, por lo que dependen del Ministerio de Trabajo y Economía Social, y más concretamente, del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).El SEPE resume los fines del Sistema de Formación Profesional para el Empleo en los siguientes puntos:

  • Favorecer la formación de los trabajadores y desempleados para mejorar sus competencias profesionales y sus itinerarios de empleo y formación, así como su desarrollo profesional y personal.
  • Contribuir a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas.
  • Atender a los requerimientos del mercado de trabajo y a las necesidades de las empresas, proporcionando las competencias, conocimientos y prácticas adecuadas.
  • Mejorar la empleabilidad de los trabajadores, especialmente de los que tienen mayores dificultades de mantenimiento del empleo o de inserción laboral.
  • Promover que las competencias profesionales adquiridas por los trabajadores, tanto a través de procesos formativos como de la experiencia laboral, sean objeto de acreditación.
  • Acercar y hacer partícipes a los trabajadores de las ventajas de las tecnologías de la información y la comunicación, promoviendo la disminución de la brecha digital existente, y garantizando la accesibilidad de las mismas.

TIPOS DE FORMACIÓN PROFESIONAL PARA EL EMPLEO

La formación profesional para el empleo puede ser de varios tipos:

  • Formación bonificada, programada o continua.
  • Formación subvencionada.
  • Formación por parte de las administraciones competentes.

FORMACIÓN BONIFICADA, PROGRAMADA O CONTINUA

La formación bonificada, también conocida como formación programada o continua, permite a las empresas formar a su plantilla en áreas interesantes para el desarrollo de su trabajo, o bien, para mejorar ciertas competencias como el liderazgo, el trabajo en equipo o la toma de decisiones. Esta formación no supone ningún coste ni para los trabajadores ni para la empresa, que puede bonificar su importe en las cuotas de la Seguridad Social el año siguiente.

FORMACIÓN SUBVENCIONADA

Se conoce como formación subvencionada a aquellos cursos o certificados de profesionalidad financiados por la Administración Pública. No tienen coste para trabajadores, desempleados, autónomos, funcionarios y/o personas en ERTE que coticen en España. Este tipo de enseñanza está proporcionada por empresas autorizadas como Nascor Formación en formato presencial, semipresencial, teleformación o a través del aula virtual (la modalidad viene dada por la Administración).

FORMACIÓN POR PARTE DE LAS ADMINISTRACIONES COMPETENTES

Este tipo de formación está compuesta por programas sectoriales o transversales, de cualificación y reconocimiento profesional para trabajadores del sector público o desempleados. Tiene como objetivo facilitar la adquisición de nuevos conocimientos o la reinserción laboral, respectivamente. Este tipo de formaciones suelen ser dadas en nombre de la administración pública estatal, autonómica o local.


En ocasiones, tras su finalización se obtendrá un título homologado según se trate de un curso o un Certificado de Profesionalidad.