La pandemia del coronavirus ha cambiado las reglas del juego de todos y en todos los ámbitos. También en el entorno del trabajo. Algunas empresas se han visto obligadas a parar su actividad y echar el cierre, y otras, por suerte, han tenido que adaptarse al teletrabajo. Esta modalidad consiste sencillamente en el desempeño de la actividad profesional desde casa o desde cualquier otro sitio, sin necesidad de que el trabajador se presencie físicamente en el lugar de trabajo. Se puede hacer a tiempo completo o parcial e implica el uso de métodos de procesamiento electrónico de información y algún medio de telecomunicación con la empresa.
La evolución del teletrabajo en España
La crisis sanitaria que vivimos está provocando una normalización del teletrabajo; se está convirtiendo en un proyecto piloto no intencionado de cara al futuro del mundo laboral.
España tiene una escasa cultura en el teletrabajo. Según las estadísticas de Eurostat, en 2018, apenas el 4,3% de los trabajadores se conectaba a distancia para trabajar, mientras que Finlandia, Luxemburgo o Países Bajos se situaba más próximo al 15%.

Según Adecco, en el último cuatrimestre de 2019, la cifra de personas que realizaban teletrabajo alcanzó el 7,9% del total de ocupados. Un máximo histórico nunca visto antes en España. Actualmente a causa del estado de alarma proclamado por el Gobierno, esta cifra se ha disparado y cientos de empresas se han visto obligadas a implementar el teletrabajo en su día a día.
Ventajas e inconvenientes del teletrabajo
Trabajar desde casa tiene sus pros y sus contras. En esta situación, confluyen varios factores: adaptación al teletrabajo, gestión de las emociones relacionadas con el coronavirus, entretenimiento con los pequeños de la casa y ajuste a la nueva vida social, ejercicio, etc.
Ventajas del teletrabajo
- Autonomía. Ofrece una mayor libertad en la organización del trabajo.
- Flexibilidad horaria. Al trabajar con objetivos, el cumplimiento de horarios queda relegado a un segundo plano, aunque no en todas las empresas.
- Ahorro en los desplazamientos. Al no moverte de casa, el ahorro de tiempo y dinero es obvio. Con el teletrabajo fomentamos la reducción del estrés y de la contaminación.
- Puede aumentar la productividad. En algunos casos, la autonomía otorgada puede resultar en una mayor eficiencia y el marcaje de objetivos en una mayor motivación. Además, las distracciones propias de una oficina (por ejemplo: reuniones presenciales) se han reducido.
- Conciliación familiar. Al disfrutar de más tiempo, producido por el ahorro en los desplazamientos, ahora el trabajo puede disfrutar más de la familia.
Inconvenientes del teletrabajo
- Difícil desconexión. En ocasiones, es complicado desconectar por completo del trabajo cuando finaliza la jornada (emails, proyectos pendientes, llamadas telefónicas, mensajes, etc.).
- Puede descender la productividad. Igual que puede verse beneficiada, la productividad también puede verse reducida por la falta de organización o por las distracciones que puedan aparecer en casa (tareas del hogar, hijos, ruido de los vecinos, etc.).
- Falta de identificación del empleado con la empresa.
- Más gastos para el trabajador. El teletrabajo supone un mayor gasto para el empleado. Gastará más en calefacción, electricidad y conexión Wifi.

8 claves para ser productivo en el teletrabajo
- Márcate unos horarios. Tómate el teletrabajo tan en serio como el presencial. Levántate temprano, desayuna antes de ponerte en ello, date una hora para comer, finaliz tu jornada a la hora que la finalizarías en la oficina, etc.
- Teletrabaja por objetivos. El presentismo y el acatamiento de horarios ya no vale para justificar el sueldo; cuando se teletrabaja lo importante son los objetivos cumplidos.
- Establece un espacio propio de trabajo. La cama no es el lugar idóneo para trabajar. Móntate tu propia oficina en casa: una mesa, un ordenador, un archivador, un calendario, etc. Y procura que el silencio sea el protagonista.
- Conserva el contacto con tus compañeros. Para evitar esa desvinculación con la empresa y tu equipo, realiza videollamadas por Skype o Hangouts Meet, por ejemplo.
- Haz descansos. Efectúa pausas lógicas: ni demasiado largas, ni demasiado cortas. Con 5 minutos sería suficiente. Aprovecha y estira los músculos para evitar contracturas provocadas por estar siempre en la misma posición.
- Desconecta del trabajo. Una vez finalice tu jornada, desconecta en la medida de lo posible para mantener una buena salud mental y no verte abocado al estrés.
- No lleves una vida sedentaria. Es muy importante para sobrellevar la cuarentena. Antes o después de teletrabajar, dedícale un tiempo al ejercicio. Hay cientos de vídeos online que te ayudarán a ello.
- Pide a los miembros de tu casa que te ayuden. Su colaboración es fundamental para lograr la productividad en el teletrabajo. Solicítales que respeten tu espacio y no molesten. Si tienes niños, explícales la situación, y si cuentas con la compañía de otro adulto, reparte el tiempo para atenderlos y así evitar las interrupciones.